El oficio de tinieblas era la ceremonia litúrgica por excelencia de la Semana Santa e iluminaba la oscuridad de las iglesias durante el Miércoles, Jueves y Viernes Santo. Interpretada por gran catidad de compositores, se reproduce aquí la interpretación de Tomás Luis de Victoria (1548-1611), uno de los compositores de música sacra más famosos de finales del Renacimiento. El repertorio del compositor español, que también fue sacerdote, director de coro y organista, es exclusivamente religioso, y se considera que la música compuesta para esta liturgia es una de las grandes representaciones de la polifonía renacentista española.
A lo largo del rezo, se utilizaba un tenebrario formado por 15 velas que representaba a los 11 apóstoles, las tres marías y al propio Jesucristo, que servía como única iluminación del templo. Conforme avanzaba la noche, los cirios se iban apagando uno tras otro, para quedar el templo prácticamente a oscuras tras el canto de los salmos. Al final, solamente quedaba encendido el cirio principal, que recordaba la muerte del Redentor. Cantoría retoma este rito y lo actualiza. Durante todo el concierto, a ritmo de motetes y cantos llanos, las velas se apagan sumiendo la Basílica de San Miguel casi en la oscuridad. Lo suficiente como para dejarse llevar…
Filmado el 17 de febrero de 2024 en el Festival de Arte Sacro de Madrid, España.