Sharon y Rob, dos felices solteros de cuarenta y tantos y sin hijos, ven cómo su vida da un vuelco tras alguna que otra noche de pasión sin protección. Ahora son padres, están casados y listos (¡o no!) para afrontar las delicias y los tormentos de la vida matrimonial. Una comedia británica descarada, deliberadamente picante, pero siempre indulgente, sobre la pareja y el paso de los años.